Menu

Sala de prensa Laboral Kutxa

Notas de prensa

los hogares vascos siguen mejorando su confianza

 

 

El primer trimestre del año se mantiene en la tónica de “suave” mejora en el índice de de confianza de los hogares vascos (+4 puntos) y ya roza la neutralidad (-5)

.

 

 

¿Cuál es la posición de los hogares vascos con respecto de los de su entorno?

La confianza de los hogares del Estado (-18), la UE-27 (-16), Francia (-13), Alemania (-16) o Países Bajos (-13) apenas ha cambiado y, en general, mantienen un grado de desconfianza parecido al cuarto trimestre de 2023.

¿Cómo se construye la confianza de los hogares vascos y su evolución?

En la construcción de la confianza de los hogares vascos persiste la desconfianza sobre la evolución de la economía general -en valores negativos (-18, +3 puntos)-, siendo el indicador que realmente genera desconfianza.

No obstante, la confianza sobre la marcha de la economía del hogar mejora (+4 puntos) pero no lo suficiente como para llegar a niveles positivos (-5), mientras que las expectativas sobre la evolución del desempleo y de la capacidad de ahorro se consolidan en valores positivos (2 y 0, respectivamente).

En definitiva, los indicadores de proximidad (economía del hogar, capacidad de ahorro y desempleo) son los que obtienen una valoración menos negativa, neutral o positiva frente a la expectativa de la economía general, que lastra la confianza.

Este “pesimismo” del contexto económico estaría alejado del dinamismo de la economía vasca (+1,8%, del PIB en 2023) e, incluso, de una espiral inflacionista que se ralentiza (IPC General-febrero, +3,1% y +2,8%, en la CAE y el Estado). De hecho, el mayor y más rápido recorte de la inflación (Zona Euro, +2,6%, febrero) ha justificado que el BCE anticipe la rebaja del tipo de interés de referencia para junio.

¿Cómo afecta la confianza en el gasto y la inversión del hogar?

Los hogares vascos anticipan un escenario de menor crecimiento de los precios (1, +8 puntos) pero mantienen una valoración del momento de compra negativa (-23), en la que inciden otros factores distintos de los precios. Así, el índice de expectativas de realización de grandes compras sigue “tibio” (-6, +1 punto), con una evolución tendencial plana (volúmenes de grandes compras similares a los actuales).

La intención de compra de vivienda se mantiene en un nivel muy parecido a 2023 (menos del 0,5% de los hogares señala esta intención), en coherencia con el perfil de ralentización de las operaciones de compraventa de 2023 (-12,5%, sobre 2022). Pero, aumenta ligeramente la intención de compra de vehículo (5,5%, de los hogares), con un resultado que aflora en un inicio de año prometedor (matriculación vehículos nuevos en enero-febrero, +7,9%, en tasa interanual).

En síntesis: la confianza de los hogares vascos arranca 2024 consolidando su mejoría y rozando la neutralidad. Las claves están en un escenario de empleo altamente positivo, un recorte de la inflación que se va haciendo evidente y que anticipa el recorte en el coste de la financiación, junto con una capacidad de ahorro que se ha mantenido en valores casi optimistas en los últimos cinco años.

Los hogares vascos afrontan un año que, salvo incertidumbres excepcionales como las registradas entre 2020 y 2022-, sería “normal”, lo que contribuye a una mirada más optimista, basada sobre todo en la fortaleza del empleo, factor determinante en los ingresos y las decisiones de gasto e inversión del hogar. Indudablemente, el recorte en el coste de la financiación será determinante y, aunque se produciría en la segunda mitad del año, puede que ya esté incidiendo en las decisiones (de medio plazo) de los hogares vascos.